Un caluroso día de verano, una niña aburrida y un Conejo Blanco con chaleco y reloj de bolsillo que lo cambiará todo.
La historia comienza cuando la pequeña Alicia, sentada a la orilla del río junto a su hermana, empieza a sentirse adormecida por el aburrimiento. De repente, un curioso Conejo Blanco pasa corriendo a su lado, exclamando con angustia que llega tarde mientras consulta su reloj de bolsillo. Llevada por una insaciable curiosidad infantil, Alicia lo persigue sin pensarlo dos veces y se mete de cabeza en su profunda madriguera.
Tras una larguísima y extraña caída, la niña aterriza en un mundo subterráneo completamente absurdo, donde las leyes de la física, la lógica y el lenguaje habituales dejan de existir. Para avanzar, Alicia tendrá que beber de botellas mágicas que la encogen hasta el tamaño de un ratón y comer pasteles que la hacen crecer tanto que su cabeza golpea el techo.
En su travesía por este reino disparatado, se cruzará con un elenco de personajes inolvidables: el enigmático y sonriente Gato de Cheshire, que aparece y desaparece a su antojo; la Oruga azul, que fuma en pipa sobre una seta gigante y le cuestiona su propia identidad; la Liebre de Marzo y el Sombrerero Loco, atrapados en una merienda de té eterna; y, finalmente, la tiránica Reina de Corazones, una monarca de cartas de juego obsesionada con mandar a cortar la cabeza a todo el mundo por el más mínimo motivo.
