El "Curso de Lingüística General" de Ferdinand de Saussure es una obra fundamental de la lingüística del siglo XX que sentó las bases del estructuralismo. El libro, que fue publicado póstumamente por sus alumnos a partir de notas de sus conferencias, no es una obra escrita directamente por él. En él, Saussure propone una visión revolucionaria del lenguaje, alejándose de los estudios históricos y comparativos para abordarlo como un sistema de signos. Sus ideas centrales son la distinción entre lengua (el sistema abstracto de reglas) y habla (el uso concreto del sistema por un individuo), la naturaleza arbitraria del signo lingüístico (la relación entre un significante, la imagen acústica, y un significado, el concepto) y la visión de que el valor de un signo se determina por su relación de oposición con otros signos dentro del mismo sistema. La obra transformó el estudio de la lengua, estableciendo que la lingüística no debe centrarse en el origen o la historia de las palabras, sino en la estructura sincrónica del lenguaje en un momento dado.
