Esta ingeniosa y divertidísima propuesta en formato de tapa dura nace de la pluma del célebre maestro de la fantasía contemporánea, Brandon Sanderson, e ilustrada por Kazu Kibuishi. A pesar de lo que su irónico título sugiere, este libro es una desternillante y dinámica aventura diseñada para romper con todas las expectativas del lector infantil.
La historia arranca presentándonos a un niño envuelto en la rutina más aburrida imaginable: haciendo sus tareas o esperando a que pase el tiempo. El narrador insiste con total seriedad en que este es, sin lugar a dudas, el libro más aburrido jamás escrito. Sin embargo, mientras el texto insiste en la monotonía de la escena, las ilustraciones revelan una realidad completamente opuesta y disparatada: invasiones alienígenas, dragones voladores, explosiones, monstruos y piratas irrompibles irrumpen a las espaldas del protagonista sin que este parezca notarlo (o mientras intenta mantener la compostura).
