Esteban Echeverría, una figura clave del romanticismo argentino, escribió "El Matadero" y "La Cautiva" para denunciar la barbarie y la tiranía que él veía en el régimen de Juan Manuel de Rosas. En "El Matadero", un cuento alegórico, el autor usa el ambiente caótico y sangriento de un matadero para satirizar la crueldad de los federales (representados por los carniceros) y el trágico destino de los unitarios (simbolizados por un joven civilizado), mostrando el choque entre civilización y barbarie.
Por otro lado, en su extenso poema épico "La Cautiva", Echeverría retoma este mismo conflicto, narrando la desgarradora historia de María y su esposo, quienes son secuestrados por indígenas en la pampa. A través de la valentía de María y su lucha por sobrevivir en un entorno hostil y salvaje, el autor explora nuevamente el contraste entre la rudeza de la naturaleza y la nobleza de la civilización, consolidando así la crítica a la barbarie y la defensa de los valores europeos.
