"El Origen del Hombre" de Charles Darwin es una obra científica fundamental que complementa su anterior El Origen de las Especies, y en ella el naturalista británico aplica los principios de la evolución a la especie humana. Publicado en 1871, el libro aborda dos temas centrales: la ascendencia del hombre a partir de otras formas de vida y la selección sexual.
Darwin presenta una vasta evidencia para argumentar que los seres humanos no son una creación separada, sino que comparten un ancestro común con otros primates y han evolucionado a través de los mismos mecanismos de selección natural. Además, introduce y desarrolla la teoría de la selección sexual, explicando cómo ciertos rasgos se desarrollan no por su valor de supervivencia, sino por su atractivo para la reproducción, lo que explica características como las diferencias entre sexos. La obra también explora el desarrollo de las facultades intelectuales y morales en los humanos, desafiando las creencias religiosas y científicas de su tiempo y revolucionando la biología y nuestra comprensión de la posición del ser humano en la naturaleza.
