Un desierto infinito, un avión averiado y un pequeño niño de cabellos de oro que cambiará para siempre nuestra forma de mirar el mundo.
La historia comienza cuando un intrépido aviador sufre una grave avería en su motor y se ve obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en el corazón del inhóspito desierto del Sahara. Con agua para apenas unos días y la angustia de estar completamente aislado, el piloto se lleva la sorpresa de su vida a la mañana siguiente cuando una extraña y dulce vocecita lo despierta diciendo: "Por favor... ¡dibújame un cordero!".
Así es como conoce al Principito, un tierno e inocente niño que proviene del lejano Asteroide B 612, un planeta apenas más grande que una casa donde cuida de tres volcanes y de una rosa muy hermosa pero sumamente orgullosa y caprichosa. Debido a los malentendidos con su amada flor, el pequeño decidió abandonar su hogar y emprender un viaje por el cosmos en busca de respuestas.
Antes de llegar a la Tierra, el Principito visitó varios asteroides habitados por adultos peculiares: un rey que cree gobernar todo, un vanidoso que solo busca aplausos, un bebedor atrapado en su propia lógica, un hombre de negocios obsesionado con contar estrellas, un farolero esclavo de su rutina y un geógrafo que nunca viaja. A través de sus ojos puros, la novela nos muestra la absurda seriedad con la que los adultos viven sus vidas, habiendo olvidado lo que verdaderamente importa. Será finalmente en nuestro planeta donde, gracias a los sabios consejos de un zorro salvaje, el Principito comprenderá el verdadero significado de la amistad, el amor y la responsabilidad.
