Un personaje que vive cinco siglos, cambia de sexo y deambula por la historia como un espejo líquido de la identidad. Orlando no es solo una novela, es un manifiesto poético disfrazado de biografía imposible. Woolf rompe el tiempo, el género y la narrativa con una elegancia feroz. Leer Orlando es como mirar al futuro con los ojos del pasado y encontrarte contigo misma en cada página. Si alguna vez te has sentido fuera del molde, este libro es tu revolución. Atrévete a leerlo, o sigue viviendo en la caja.
