¿Sufres de desamor, estrés laboral o una profunda soledad? No busques una farmacia; tu remedio tiene cuatro patas, bigotes y un ronroneo terapéutico.
En un rincón oculto y misterioso de la tradicional ciudad de Kioto, escondida en un callejón al que solo llegan quienes realmente lo necesitan, se encuentra la peculiar clínica dermatológica del doctor Kokoro. Sin embargo, los pacientes no acuden allí por problemas de la piel, sino por heridas invisibles y profundas del alma. El doctor Kokoro, un hombre de una intuición asombrosa, tiene un método de diagnóstico único: tras escuchar los pesares de sus visitantes, les extiende una receta médica muy especial. El tratamiento consiste en cuidar de un gato durante un periodo de tiempo determinado.
A lo largo de la novela, conocemos a un abanico de personajes con crisis muy reales: un hombre de negocios abrumado por el estrés corporativo, una joven con el corazón destrozado tras una ruptura, y familias atrapadas en la incomunicación cotidiana. Cada uno de ellos regresa a su hogar cargando un transportín con un felino seleccionado meticulosamente por el doctor para encajar con su personalidad. A través de la convivencia forzada, los pequeños desastres domésticos, el calor de un cuerpo peludo en las noches frías y la sutil sabiduría de estos animales, los pacientes empezarán a transformar sus rutinas, a abrir sus corazones y a sanar desde el interior.
