El amor prohibido que desafió a los dioses, alteró el destino de la Tierra Media y demostró que ni la muerte misma puede romper un vínculo verdadero.
Ambientada miles de años antes de los eventos de El Señor de los Anillos, durante los días oscuros de la Primera Edad, la historia sigue a Beren, un hombre mortal que ha quedado desterrado y proscrito tras la destrucción de su hogar a manos de las fuerzas del primer Señor Oscuro, Morgoth. En su huida, Beren logra cruzar las fronteras mágicas del reino elfo de Doriath. Allí, en un claro del bosque, ve bailar a Lúthien, la hija del rey elfo Thingol y de la reina maia Melian. Lúthien es la criatura más bella, luminosa y perfecta que jamás haya caminado sobre la tierra, y el flechazo entre ambos es instantáneo e inevitable.
Sin embargo, su amor es considerado una aberración y un tabú: un mortal y una elfa inmortal no deben estar juntos. Al descubrir el romance, el rey Thingol monta en cólera, pero en lugar de ejecutar a Beren, le impone una misión que sabe que es suicida: si quiere la mano de su hija, debe arrancar uno de los tres Silmarils (las joyas sagradas e invaluables) directamente de la corona de hierro de Morgoth en su fortaleza inexpugnable de Angband. Lo que el rey no sospecha es que el amor de la pareja los llevará a emprender juntos una de las gestas más heroicas, trágicas y hermosas de la mitología, enfrentándose a licántropos, traiciones y al mismísimo rey de la oscuridad.
