La Primera Selección de Blue Lock está llegando a su clímax y el margen de error para el Equipo Z se ha reducido a cero. En este cuarto volumen, Yoichi Isagi y sus compañeros deben medir fuerzas contra el Equipo W en un partido a vida o muerte. Sin embargo, la dificultad se duplica cuando el Equipo Z se enfrenta no solo a la habilidad en la cancha de los gemelos Wanima, sino también a una inesperada y dolorosa traición dentro de sus propias filas que expone todas sus estrategias ante el enemigo.
Con el marcador en contra, el caos absoluto reinando en el grupo y la eliminación definitiva rozándoles los talones, el Equipo Z necesitará un milagro o una genialidad individual destructiva para dar la vuelta al partido. Será en este escenario límite donde Hyoma Chigiri, el veloz delantero que mantenía su talento encadenado debido al miedo crónico a romperse de nuevo la rodilla, se verá obligado a tomar una decisión: dejar que su sueño muera en el olvido o romper sus cadenas psicológicas para desatar una velocidad sobrehumana capaz de dejar estupefacto a todo el complejo deportivo.
