La Segunda Selección de Blue Lock no da tregua. Tras una batalla táctica de proporciones épicas en la fase de dos contra dos, Yoichi Isagi y Hyoma Chigiri consiguen una victoria agónica frente a Shoei Barou. Siguiendo las despiadadas reglas del formato de robos, Isagi decide añadir al imponente y egocéntrico "Rey" Barou a sus filas, logrando ascender nuevamente al peldaño de los partidos de tres contra tres.
En este octavo volumen, este nuevo e inestable trío debe enfrentarse a un desafío de proporciones colosales contra el equipo liderado por Reo Mikage, Kunigami y Chigiri (quienes se han reagrupado de formas inesperadas). La química en el campo para el equipo de Isagi es una auténtica bomba de tiempo: Barou se niega rotundamente a pasar el balón o a cooperar, exigiendo que todo el juego gire en torno a él, mientras que Isagi se ve obligado a idear una estrategia extrema para "devorar" el ego de su propio compañero. Si quieren ganar, avanzar a la fase de cuatro integrantes y estar un paso más cerca de recuperar a Bachira, Isagi tendrá que forzar a Barou a romper su propio orgullo o usar el caos del "Rey" para dominar el partido por completo.
