La mayoría de los empresarios crearon sus empresas porque deseaban mayor libertad: trabajar según sus propios horarios, ganar el dinero que merecían y, finalmente, jubilarse con los frutos de su trabajo. Desafortunadamente, según John Warrillow, a la mayoría de los propietarios les resulta extremadamente difícil desentenderse de la gestión, ya que su negocio depende demasiado de su participación personal.
Sin ellos, su empresa, por muy grande o rentable que sea, carece prácticamente de valor. Pero la buena noticia es que los emprendedores pueden tomar medidas concretas, independientemente de la etapa en la que se encuentre su negocio, para crear una empresa valiosa y vendible. Warrillow muestra exactamente lo que se necesita para crear un negocio sólido que pueda prosperar a largo plazo.
