Un niño de diez años vive desde que tiene memoria en un sótano oscuro y oculto, sin haber visto jamás la luz del sol ni conocer el mundo exterior. Junto a él conviven sus padres, su hermana mayor y su abuelo, quienes llevan máscaras para ocultar unos rostros marcados por un misterioso y terrible suceso del pasado. Para el pequeño, la única fuente de luz y magia en ese confinamiento son las luciérnagas que guarda en un frasco de cristal.
La frágil y opresiva rutina de la familia empieza a resquebrajarse cuando su hermana da a luz a un bebé y aparecen extrañas fisuras en la versión de la realidad que sus padres le han contado. Impulsado por la curiosidad y el deseo de proteger a su entorno, el niño comienza a cuestionar los motivos del encierro, desencadenando una serie de descubrimientos perturbadores que revelan la verdadera y escalofriante naturaleza de su cautiverio.
