Las intermitencias de la muerte de José Saramago plantea una situación fantástica: la muerte deja de matar en un país. Inicialmente celebrado, este hecho pronto revela sus complejas consecuencias sociales, económicas y existenciales, desde la sobrepoblación hasta la dificultad de morir dignamente. Con su característico estilo, Saramago explora la naturaleza de la vida, la muerte y la condición humana a través de esta peculiar suspensión de la fatalidad.
